
El proyecto parte del reconocimiento de que la sociedad actual afronta profundos cambios demográficos y sociales, especialmente el envejecimiento de la población y la creciente problemática de la soledad no deseada, lo que exige repensar los espacios habitacionales y desarrollar estrategias como la cooperación intergeneracional para fomentar una convivencia más rica y conectada; en este contexto, se propone un análisis interdisciplinar de los espacios comunitarios en la vivienda colaborativa, impulsado desde la universidad y en colaboración con instituciones públicas como la Diputación Foral de Gipuzkoa y la EHU, con el objetivo de reflexionar sobre cómo diseñar entornos que fortalezcan las redes sociales, el capital social y la cohesión comunitaria. Asimismo, el proyecto subraya la necesidad de revisar el modelo tradicional de vivienda, considerado en muchos aspectos limitante, para explorar nuevas fórmulas más adaptadas a las realidades sociales, económicas y culturales actuales, incorporando problemáticas como los cuidados o el aislamiento social; desde un enfoque multidisciplinar.